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Terapia de pareja

Problemas de pareja

Cualquier pareja puede pasar por un momento de crisis. La mayoría de las veces esto ocurre sin que ninguna de las dos partes quiera, y sin que sepan cómo evitarlo.

En muchas ocasiones, el amor todavía existe pero se han perdido muchos de los lazos que unían a la pareja. Y es que en una relación sentimental se construye entre dos personas, con sus anhelos, sus preocupaciones, su día a día, sus retos. 

Un terapeuta especializado puede ayudaros si habéis tomado la decisión de enderezar vuestra relación. 

¿Cuándo necesitas un terapeuta de pareja?

Cuando la pareja no puede salir por sí misma de esta situación es el momento de recibir la ayuda de un profesional externo al sistema familiar. La terapia de pareja puede ayudar a ambos miembros a comprender de manera más amplia la base de sus conflictos y a modificar las interacciones y/o soluciones, que lejos de resolverlos, propician la formación de círculos viciosos donde la pareja se queda bloqueada e impotente.
Estos son algunos de los problemas que tratamos a través de la terapia de pareja: 
  • Problemas de comunicación
  • Problemas de convivencia
  • Celos o desconfianza
  • Dificultad para encontrar pareja o mantenerla
  • Infidelidad
  • Miedo al compromiso
  • Ruptura sentimental, separación o divorcio
  • Conflictos causados por las familias políticas
  • Dependencia emocional
  • Discusiones constantes 

Terapia de pareja

La terapia de pareja ayuda a las parejas que se quieren pero su relación por uno u otro motivo no es satisfactoria. A través de la terapia las parejas pueden superar las crisis, resolver los conflictos, mejorar la comunicación y reforzar los aspectos positivos de su relación. 

El terapeuta se convierte en un observador del subsistema conyugal y ayuda a que los miembros de la pareja centren su atención en aspectos que se han pasado por alto a la hora de interpretar el problema. Actúa señalando a los miembros de la pareja las dinámicas que están actuando en sus conflictos de pareja e interviene prescribiendo tareas y rituales que ayuden a bloquear las soluciones disfuncionales y poner en práctica otras alternativas más aceptables.

Ruptura de pareja

La ruptura de pareja conlleva inevitablemente pasar por una etapa de duelo. El duelo es ese periodo de tiempo en el que tenemos que atravesar el dolor y rehacernos después de la separación para poder superar una ruptura sentimental.

La palabra duelo deriva de la palabra dolor. El dolor es intrínseco a la pérdida de alguien a quién queremos.

Cuando se produce una ruptura o una separación no sólo tenemos que elaborar la pérdida de la persona amada sino también de todas nuestras expectativas y esperanzas y de la “inversión” que hemos hecho en esa relación.

Por eso, cuando hay una ruptura es muy común el sentimiento de “haber perdido el tiempo”. La persona ve frustradas sus expectativas de futuro y siente que todo lo que ha hecho por cuidar y amar a la otra persona no ha servido para nada o no ha sido valorado por el otro.

Volver a sentirse bien no sólo es cuestión de tiempo, es importante poder atravesar por el proceso de duelo de una forma sana para poder superar una ruptura amorosa.


Fases del duelo

Las etapas del duelo no suelen presentarse de forma ordenada, sino que pueden intercalarse o incluso solaparse, y es frecuente retroceder a una fase anterior que se creía superada.

Las fases del duelo amoroso son las siguientes:
  • Negación: no aceptas que la relación ha terminado, puedes entrar en estado de shock y sentir la sensación de que la ruptura no es real u obsesionarte con volver a la relación sea como sea. En esta etapa pueden aparecer síntomas de ansiedad como insomnio, mareos e hiperventilación y si la ansiedad llega a ser extrema pueden llegar a producirse crisis de pánico.
  • Culpa: esta emoción es compartida tanto por el que abandona como por el abandonado. Para superar la culpa es necesario hacerse consciente de que una relación es siempre cosa de dos. Hacerse responsable de la parte en la que uno se ha podido equivocar es necesario para no volver a cometer los mismos errores en el futuro, pero si esa toma de conciencia no viene seguida del perdón hacia uno mismo podemos dañar nuestra autoestima y llegar a creer que “si el otro no quiere estar conmigo es que no lo merezco o no valgo lo suficiente.”
  • Desesperanza: en esta etapa la emoción principal es la tristeza. Es cuando te haces consciente de la pérdida. Este dolor nos hace conectar con un sentimiento profundo de vacío y soledad y podemos llegar a tener la sensación de que no vamos a poder vivir sin el otro. Aquí aparece el miedo a no poder volver a amar o ser amado, a no ser capaz de superar la ruptura.
  • Rabia: cuando nos abandonan o cuando una relación de pareja se rompe, nos sentimos frustrados, heridos, es natural sentir rabia hacia la otra persona. No nos podemos quedar estancados en ella ya que si lo hacemos, seguiremos vinculados emocionalmente de forma negativa a la otra persona. Cuando una persona tiene rabia durante años hacia una expareja significa que el proceso de duelo no está realmente elaborado.
  • Aceptación: este es el punto de inflexión para poder mirar hacia delante y entrar en una nueva etapa. Aceptar que la relación se ha terminado y que puedes vivir sin el otro es fundamental para recobrar la ilusión y sentirte fuerte para iniciar la reconstrucción de tu vida.

Terapia para rupturas de pareja, separación o divorcio

Recupera tu autoestima y tu autoconfianza. ¡Puedes hacerlo! Te ayudamos y te acompañamos en todo el proceso.

Puedes simplemente dejar que pase el tiempo, o puedes realizar acciones concretas para superarlo. Te ayudamos a reprocesar tus emociones dolorosas y seguir adelante. Abordamos el proceso terapéutico para este tipo de conflicto combinando diferentes enfoques, desde el sistémico hasta el constructivista o cognitivo-comportamental. Apostamos por una terapia breve centrada en la solución de problemas para ayudar a la persona a recuperar su equilibrio emocional y fomentar sus recursos personales.


Celos o desconfianza

Los celos son un sentimiento que aparece en mayor o menor medida en todas las parejas y tienen su origen en el miedo a perder a la persona que amamos.

Los celos normales surgen como consecuencia del amor. Cuando los celos son desproporcionados en intensidad y recurrentes hablamos de celos patológicos, ya que no permiten llevar una vida normal ni a la persona que los padece ni mantener una buena relación de pareja.

Los celos patológicos tienen más que ver con un problema dentro de la relación de pareja. La comunicación disfuncional puede generar desconfianza y sentimientos de hostilidad hacia nuestro compañero/a sentimental.

Las personas que tienen celos obsesivos presentan unos altos niveles de ansiedad y pueden sufrir síntomas depresivos. Aunque los síntomas sean individuales, esto no significa que el problema esté o sea exclusivamente de uno de los miembros de la pareja. La perspectiva sistémica considera que esta clase de conflictos relacionales solo pueden comprenderse eficazmente analizando las interacciones reciprocas que alimentan el problema. 

La tensión conyugal puede manifestarse a través de una amplia gama de síntomas; los celos patológicos es uno de ellos y crean una espiral destructiva en la pareja que conlleva el deterioro de la misma y en muchos casos desencadena su disolución si no se intenta resolver el problema a tiempo.


Tratamiento para los celos de pareja y beneficios

La terapia de pareja suele ser el tipo de intervención más adecuada para esta clase de conflictos, ya que ambos miembros de la pareja tienden a retroalimentar el problema. En muchas ocasiones, las soluciones intentadas son parte del problema y dejan de ser funcionales para resolver la situación. Utilizamos un enfoque sistémico para detectar y modificar las interacciones disfuncionales que alimentan e problema. A través de la prescripción de tareas y rituales creativos ayudamos a la pareja a desarrollar un nuevo estilo comunicacional, favoreciendo a su vez el incremento y flexibilidad de alternativas en su manera de interactuar y relacionarse.


Dificultad para encontrar pareja o mantenerla


¿Por qué no encuentras pareja?

Puede que haya varias razones. Según nuestra experiencia, nos hemos encontrado con varias causas. ¿Te sientes identificado/a con alguna de ellas?

Es el momento de buscar soluciones y pedir apoyo.
  • Baja autoestima, en general. Si no tienes una buena imagen de ti mismo, experimentarás más dificultades para atraer a otras personas.
  • Fobia social o inseguridad en tus relaciones sociales. Cuando te causa ansiedad acercarte al sexo opuesto o hablar con desconocidos, tienes falta de confianza en ti mismo/a y consideras que tus habilidades sociales son escasas, se agrava el miedo a fracasar y se tiende al aislamiento social.
  • Depresión o tristeza. Es más complicado mantener relaciones satisfactorias cuando nos encontramos tristes y por eso las personas que manifiestan síntomas depresivos no consiguen encontrar una pareja que les satisfaga tan fácilmente.
  • Relaciones traumáticas anteriores. Aquellos hombres y aquellas mujeres que han mantenido relaciones de pareja que les han hecho sufrir pueden tender a no darse una nueva oportunidad por miedo a volver a sufrir.
  • Duelo no resuelto. Si ya ha pasado tiempo, y no has superado una ruptura anterior quizá te estás cerrando a conocer a una nueva persona.
  • Muchos cambios en tu vida. Ya no es tan fácil porque no te adaptas a nuevas posibilidades.
  • Miedo al rechazo, te pones excusas. No te atreves a lanzarte porque tienes miedo al rechazo de la otra persona.
  • Perfeccionismo, que hace que no te relajes ni disfrutes cuando conoces a alguien y que te bloquees al intentar controlar cada movimiento o gesto.

Consecuencias de no encontrar pareja

Hay muchos efectos negativos que se producen tras realizar intentos fallidos para encontrar pareja. 

Si lo has intentado muchas veces, tu autoestima puede estar disminuyendo. Ya no sientes tanta confianza a la hora de relacionarte.

Sentimientos de soledad. Claramente, si no encuentras pareja a pesar de haberlo intentado, tiendes a sentirte más y más solo/a y sin posibilidades.

Limitas las relaciones sociales. Tantas veces, nuestros mejores amigos tienen pareja. Si no la conseguimos nosotros, tendemos a aislarnos.


Aumentar tu seguridad para encontrar pareja

Una intervención psicológica adecuada te ayudará a reestablecer tu confianza, a creer en ti mismo/a y a tener un plan de acción.

Para ello, utilizamos una o varias de las técnicas en las que somos expertos. Forman parte de lo que se conoce como psicoterapia breve. Consigues más resultados en menor tiempo, si lo comparas con otro tipo de terapias más tradicionales. 

Si vienes a nuestro centro, te invitamos a conocer más sobre el enfoque sistémico y la terapia breve centrada en la solución de problemas.


¿Beneficios de nuestro apoyo psicológico? 

Herramientas concretas para que consigas derribar barreras. Tus miedos van desapareciendo. Vas ganando confianza. Te animas a salir a relacionarte.
Disolver bloqueos negativos que te están impidiendo a nivel mental conseguir lo que tanto deseas.
Ampliar tus experiencias a nivel social dado que tienes más ganas de salir y relacionarte.
Más comodidad en las comunicaciones humanas. Te gustan las personas y gustas a las personas.
Más autoestima.


Dudas y crisis de pareja

Ya sea porque es vuestro primer año viviendo juntos o bien porque lleváis muchos casados, vuestra pareja puede haber entrado en crisis.

A veces surgen dudas sobre si lo mejor es continuar o dejarlo.

Es algo que ocurre en muchas parejas y lo importante es salir de ese estado de estancamiento, donde la pareja no es un lugar donde crecer, sino más bien un obstáculo para nuestra felicidad.


¿Qué es una crisis de pareja?

Una crisis de pareja suele ocurrir cuando hay mucho conflicto sin resolver o ansiedad acumulada en una pareja. Ninguna de las dos partes se siente preparada o con fuerzas para solucionarlo. 

Con el tiempo, si esa comunicación y solución no llega, la pareja se va distanciando y puede llegar a romperse. 

El trabajo, la familia política, la llegada de un bebé, el estrés, distintos puntos de vista en la educación de los hijos, las costumbres y horarios diferentes o visiones distintas sobre lo que cada uno espera de una pareja pueden causar el que una pareja comience a tener problemas. 

Cuando esto sucede surgen los enfrentamientos y las divergencias. “Ya no es lo que era antes”, “No sé lo que me pasa con mi novio”, “¿Me estaré desenamorando?, “quizá sola estaría más tranquila,” ” no sé si le quiero”, son los típicos pensamientos de una persona que tiene dudas sobre la pareja.

A veces, no sabemos qué nos pasa, aparentemente no hay ningún problema grave en la pareja pero no nos sentimos totalmente satisfechos y surgen las dudas de pareja, en estos casos lo más adecuado es realizar una terapia individual para aclarar nuestras emociones y poder decidir hacia dónde vamos.


Síntomas de que estamos ante una crisis de pareja

Si se descubren varios de los siguientes síntomas, es el momento de buscar un terapeuta especializado en parejas: 
  • Sientes que ya no tienes nada en común con tu pareja. Se ha perdido el gusto por hacer cosas juntos. 
  • Uno de los dos o ambos os habéis abandonado en cuanto al cuidado diario de vuestro cuerpo, hábitos … 
  • Cuando surge una discusión, normalmente se acaba pronto porque ninguno quiere entrar en el debate o las discusiones son demasiado constantes e intensas. 
  • Ya no hay relaciones sexuales o incluso íntimas. El deseo está prácticamente ausente.
  • Cuando hay una diferencia, casi siempre es por razones parecidas.
  • Estáis siempre poniendo a la otra parte a prueba. 

Causas de las crisis de pareja

Una crisis de pareja puede tener su origen en variados aspectos y habría que valorar el estado de cada relación afectiva pero podemos coincidir en varias causas más comunes: 
  • La llegada de un hijo ha separado a la pareja. Ya no hay el mismo tiempo o intimidad de antes.
  • Una infidelidad de uno de los dos ha llevado a la desconfianza y al resentimiento. 
  • La pérdida de apetito sexual no ha sido precisamente un factor que ayude a mejorar la relación. 
  • Problemas de comunicación y asuntos que no se han hablado a su debido tiempo. 
  • Diferencias importantes en la forma de actuar, por ejemplo, en la educación de los hijos, en los horarios, en el control de las finanzas, etc. 

Las dudas de pareja tienen posibles consecuencias negativas

Si las dudas de pareja se van haciendo más grandes y superar la crisis de pareja no supone una prioridad, el matrimonio o unión tiene grave riesgo de disolverse. 

Por otra parte, ante la desilusión, puede existir riesgo de infidelidad, agravando aún más la crisis. 

La insatisfacción personal y la ansiedad comienzan a crecer pues ya no somos felices en la casa que compartimos con nuestra pareja. 


¿Cómo superar una crisis de pareja con apoyo psicológico?

La terapia que ofrecemos en nuestro puede orientarse de dos maneras:
  • Si las dos personas están de acuerdo en querer hacer algo por superar la crisis estaríamos hablando de una terapia de pareja, encaminada a mejorar la relación.
  • Si las dudas de pareja son algo que quieres aclarar de forma íntima, y el objetivo es decidir si quieres continuar con la relación o no, la intervención será individual.


Infidelidad

Las personas vivimos estas situaciones como una falta de compromiso y como una decepción con nuestras parejas.

Frases como: “nunca le perdonaré” o “le he perdonado pero ya nunca será lo mismo”, son comunes. Lo que sí está claro es que si sigues con la pareja que te ha sido infiel o si has terminado la relación a causa de una infidelidad, es importante reconstruir tu autoestima y desarrollar una relación sana con tu compañero/a actual o para las próximas personas que lleguen a tu vida.


¿Qué es una infidelidad?

La infidelidad ocurre cuando una parte de la pareja se involucra en una relación con otra persona externa.

Mucho se ha hablado de este tema y de cuándo comienza una infidelidad. Dependiendo de cada hombre o mujer, la opinión varía.

Para muchos, la infidelidad comienza cuando tu pareja mantiene relaciones sexuales con otra persona. Para muchos otros, aunque el sexo no se dé, si tu pareja ya piensa en otra persona o la besa, es infidelidad.

Lo importante es lo que pienses tú. Si crees que tu pareja te ha sido infiel, si quieres superar una infidelidad, te ayudamos.


¿Por qué llega la infidelidad? Causas (Sustituir por Mitos sobre la Infidelidad)

Una pareja puede pasar por varias fases en al relación. Lo mejor para cada unión es cuando ambas personas son capaces de adaptarse a las necesidades del otro. Algo importante a tener en cuenta es que esas necesidades pueden ir cambiando, evolucionando o incluso despareciendo.

Cuando estás en relación, fundamentalmente pueden darse 3 situaciones:
  1. Todas las necesidades están siendo satisfechas en la relación.
  2. Las necesidades han evolucionado y al comprenderlas, puedes satisfacerlas.
  3. Las necesidades ya no son satisfechas y tanto tú como tu pareja no conseguís la felicidad que teníais antes.
Cuando estamos en el último caso, si no existe una buena comunicación, puede que una de las partes de la pareja intente buscar en otra persona lo que no encuentra en la pareja actual. Entonces, llega la infidelidad.


Síntomas tras una infidelidad

¿Cómo saber si una infidelidad te está causando problemas en tu día a día? Tras descubrir una infidelidad, puede permanecer una sensación traumática que es importante sanar.

Estos son algunos de los síntomas que podrías estar teniendo ahora mismo:
  • Problemas de sueño. Tras una infidelidad, se pueden dar los 2 extremos: o que duermas más de lo habitual o que sufras de insomnio.
  • Cambios en la alimentación. De nuevo, aquí, se pueden dar las 2 situaciones: que comas en exceso o que dejes de comer y pierdas el apetito.
  • Bajo rendimiento laboral. Normalmente, las personas que han sufrido una infidelidad reciente no rinden en sus trabajos ni consiguen los objetivos.
  • Menos concentración. En todos los sentidos, pierdes concentración en tu vida diaria.
  • Celos y desconfianza. Aunque has decidido perdonar, no puedes olvidar, sientes que algo se ha roto y le controlas constantemente por miedo a que vuelva a haber otra infidelidad. El sufrir celos en un principio es algo normal, pero si no logras superar estos sentimientos y quieres darle otra oportunidad a tu pareja, la situación puede llegar a ser insostenible si no puedes volver a confiar. 

Terapia para superar la infidelidad

Queremos que confíes en nosotros. Te invitamos a conocer nuestras terapias. Dependiendo del caso, trataremos el problema de la infidelidad de forma individual, en pareja, o combinando ambos abordajes.

Lograremos reestablecer la confianza perdida, algo que podemos hacer si te enfrentas tú solo/a a la infidelidad reciente o junto a tu pareja, si deseas continuar la relación. Lo haremos gracias a la terapia sistémica y centrada en la solución de problemas en el trabajo psicoterapéutico a nivel individual y mediante sesiones de terapia de pareja en el trabajo conjunto.

Gracias a la ayuda psicológica, conseguirás:
  • Mejor comunicación con tu pareja, la actual o la futura.
  • Más confianza en las relaciones.
  • Recuperación de la autoestima perdida.


Miedo al compromiso

Normalmente, con el fin de estar bien, cualquiera de nosotros en mayor o menor medida, crea una especie de burbuja de bienestar, a nuestro modo y semejanza.

El miedo aparecerá cuando veamos peligrar dicha burbuja, es decir, cuando creemos que va a producirse un cambio que pueda desestabilizar nuestra seguridad.

Y cualquier cambio puede alterar nuestra burbuja. Si no nos adaptamos a los cambios con facilidad, puede que nos cubramos para siempre y nos aislemos frente al problema o reto que se nos presenta con el cambio.

Cuando conoces a personas nuevas con el fin de que pueda convertirse en posibles parejas, tendrás que hacer cosas nuevas, modificar ciertos hábitos, arriesgar… Y eso, no siempre es fácil.

A veces, el miedo a conectar con el otro también tiene que ver con el miedo a perderse a si mismo, a depender de alguien.

Otras veces, lo que nos sucede es que tenemos miedo al fracaso, a que la relación salga mal, y cuando conocemos a una persona que nos atrae e iniciamos una relación con ella, no nos entregamos del todo, no nos comprometemos. La relación no avanza, no evoluciona y se estanca.

Y, ¿cuáles son las características de esas personas que tienen miedo al compromiso? ¿Crees que tienes algunas de las siguientes?
  • Te cuesta tomar decisiones personales porque temes el cambio.
  • Eres muy independiente.
  • Te gusta tener todo bajo control y a las personas que conoces.
  • No es fácil para ti expresar tus emociones.
  • Te sientes inseguro/ a.
  • Valoras por encima de todo tu libertad.
  • Has tenido experiencias de pareja insatisfactorias.

Causas del miedo al compromiso

Las causas pueden ser múltiples, y a través de la psicoterapia exploramos el origen del miedo al compromiso de cada caso particular. Aunque en muchas ocasiones las causas son más profundas, nos encontramos frecuentemente que las personas que hoy en día tienen miedo a comprometerse con una pareja, han tenido malas experiencias anteriores, malos tratos o incluso infidelidades. La nueva relación de pareja puede verse salpicada por los conflictos irresueltos en anteriores etapas del ciclo vital, al mismo tiempo que se pueden repetir antiguos patrones de interacción que resulten disfuncionales para conseguir el bienestar de ambos miembros de la pareja.

Gracias a la ayuda psicológica, conseguirás:
  • Sentirte a gusto en una relación estable.
  • Compromiso con tu entorno.
  • Más autoestima.
  • Relaciones más fluidas.


Problemas de comunicación

Uno de los problemas más habituales y que más puede llegar a dañar una relación es la incapacidad de la pareja para establecer una comunicación efectiva.

Los conflictos en la comunicación de pareja son muy comunes y muy peligrosos para el buen funcionamiento de la pareja. En la inmensa mayoría de los casos, existe una dificultad para hablar el uno con el otro o para entenderse con la pareja. En muchas ocasiones, ambos miembros de la pareja puedan estar sintiendo que viven realidades muy diferentes y que no consiguen encajar sus puntos de vista sobre ciertas situaciones, que acaban siendo fuente de conflictos.

La capacidad de decir a la otra parte de la pareja nuestros sentimientos y deseos es muy importante en cualquier relación. Para que la relación de pareja crezca sana, las esperanzas, sueños y problemas deben ser compartidos. Cuando uno o ambos miembros de la pareja sienten que la otra parte no es capaz de comprenderles y que hablar no servirá para solucionar nada se acaba optando por no comunicar y la falta de comunicación acaba siendo la solución que retroalimenta aún más el conflicto. Cuando un problema de comunicación se resuelve comunicando cada vez menos o fomentando patrones de comunicación disfuncionales, la pareja entra en una profunda crisis que debe ser resuelta en primer lugar hablando sobre la propia comunicación, es decir, metacomunicando. Tenemos que tener en cuenta que cualquier acto que realicemos está comunicando algo, y por tanto, es imposible no comunicar. Con el propio silencio ya se está diciendo mucho sobre la naturaleza de la relación que mantenemos con la otra persona.


¿Por qué aparecen los problemas de comunicación?

Estas pueden ser algunas causas:
  • Malos entendidos que no se han resuelto. Si no se hablan a tiempo, se acumulan.
  • Comunicación superficial. No se habla de lo realmente importante para el otro o no sabemos escuchar al otro o hacerle sentir que le escuchamos.
  • Desconocimiento para solucionar ciertos tipos de conflictos

Síntomas más comunes

A veces, hay síntomas que nos indican falta de comunicación. O, dicho de otra forma, hay señales que nos pueden indicar que la relación no está avanzando de forma adecuada:
  • Una de las partes está excesivamente ocupada y no dedica tiempo de calidad a la otra.
  • Ya no se hacen actividades de forma conjunta.
  • No se encuentra diversión en hobbies que antes sí la tenían,
  • Los horarios han cambiado y no hay momentos en los que la pareja se pueda relajar y hablar.
  • Las discusiones son constantes.
  • Uno o los dos miembros de la pareja tiene miedo a hablar con el otro.

Consecuencias de la falta de comunicación en las parejas.

La falta de comunicación puede traer muchas consecuencias negativas, y a la larga ir minando la pareja. Estas son algunas de las consecuencias más comunes:
  • Posible infidelidad de una de las partes.
  • Faltas de respeto constantes.
  • Acudir a alguien externo para sentir más confianza.
  • Insatisfacción personal.
  • Problemas sexuales o falta de deseo sexual.
  • Ruptura de la pareja.

Terapia de pareja para resolver los problemas de comunicación.

Una terapia de pareja adecuada os puede brindar estrategias de comunicación eficaz. Aprenderéis a escuchar al otro, a expresaros de forma clara, respetuosa y asertiva, y como consecuencia de vuestro cambio de actitud la relación se afianzará. Podréis comprender mejor vuestra relación y los aspectos de vuestra comunicación que alimentan aún más el problema y os bloquean a la hora de tomar decisiones de pareja acertadas.

Nuestros terapeutas especializados en terapia de pareja os ayudarán a mejorar vuestra comunicación.


Problemas de convivencia

Hay distintas razones por las que puede que hayas decidido vivir con tu pareja:
  • Razones económicas. Si compartís piso, ahorráis en vuestros gastos.
  • Planes de futuro o matrimonio. Ya lleváis un tiempo saliendo juntos y queréis dar un paso más.
  • Independencia de la casa de los padres. A cierta edad, la salida del hogar familiar facilita el desarrollo de la autonomía personal y el óptimo proceso de individuación respecto a la familia de origen.
  • Compañía. Quizá hayas estado solo/a durante algún tiempo y ya es hora de compartir una vivienda con otra persona.
  • Deseo de mayor intimidad. Os queréis y queréis estar juntos cuanto más tiempo mejor, y disfrutar de la intimidad que da la convivencia.
Cuando las parejas deciden vivir juntas tienden a pasar por alto ciertos aspectos de la vida en pareja. Cuando se comienza a vivir con otra persona, hay muchas situaciones que pueden aparecer en la convivencia y que deben ser negociadas y consensuadas para que la convivencia sea armónica. Las dificultades en los procesos de negociación pueden aparecer en la primera fase de la convivencia, hasta que se acaba produciendo un acoplamiento de las dos personas y una adaptación a la nueva situación, pero también pueden incrementarse si no se consigue llegar a consensos de manera eficaz, provocando el desgaste de la pareja a lo largo del tiempo.

En cualquier caso, si la convivencia no es buena es necesario trabajar en ello para conseguir limar las diferencias y que la relación pueda mejorar.

Si te encuentras en un momento en el que se han incrementado los problemas de comunicación con tu pareja…
Si discutís por cualquier cosa y la convivencia se hace muy difícil…
Si os resulta muy complicado llegar a acuerdos…
Si deseas conocer técnicas que os ayuden a lograr una convivencia armónica, cuenta con nuestra ayuda.


¿Qué son los problemas de convivencia?

Cuando dos personas se juntan y deciden vivir juntos, se combinan dos personalidades, dos formas de ver la vida y el compromiso. La relación que acaban creando debe ser considerada como algo más que la suma de sus partes; es cierto que aumenta la complejidad pero ésta también aporta riqueza a la relación si se consiguen manejar funcionalmente los conflictos. Lo que hace especial a la otra persona es el tipo de relación que mantenemos con ella, y es justamente por eso, que desde MuchasVidas trabajamos con los aspectos de la relación que no permiten lograr en el día a día una buena convivencia.


¿Por qué hay problemas de convivencia?

  • Poco compromiso con la pareja o el matrimonio. El tipo de relación que se ha establecido desde un inicio puede estar facilitando esta falta de compromiso real.
  • Una de las partes se ha casado por presión. Por ejemplo, presión familiar o por querer tener un hijo.
  • Dar por hecho que llevar una vida en común es sencillo. Tampoco es difícil pero hay una serie de requisitos o cambios que debemos hacer.
  • Problemas económicos no resueltos. A veces, no se ha hablado de cómo se aportan los ingresos o cuándo y cómo trabaja cada parte de la pareja.
  • Diferencias en los puntos de vista sobre cuestiones prácticas de la convivencia.
  • Desigualdad en la pareja, uno de los dos puede tener una posición de mayor privilegio respecto al otro. El tipo de relación que se mantiene puede ser vista como injusta por alguno de los dos miembros de la pareja.

¿Cuándo pedir ayuda?

Hay un momento en el que los problemas de pareja se hacen más graves y pueden destruir una pareja. Si en tu relación, hay algunos de estos síntomas, es el momento de pedir ayuda:
  • La comunicación se ha roto. Ya no habláis de sentimientos. Ya no compartís vuestros retos o manifestáis emociones.
  • Falta de deseo sexual. A una de las partes, no le apetece mantener relaciones sexuales.
  • El romanticismo ha desaparecido. No se dan las cenas románticas, las sorpresas y los detalles en días especiales.
  • Diferencia de intereses. Te has dado cuenta de que no perseguís los mismos objetivos de pareja o ya no habláis de futuro.

Consecuencias de problemas de convivencia en la pareja.

Las consecuencias desagradables cuando los problemas de comunicación aumentan son muchos. ¿Estás ya teniendo algunos de ellas?
  • Horarios distintos. Cada uno va a su horario. Casi ni coincidís.
  • Posibilidad de divorcio o separación. La ruptura es la decisión más grave pero muy común. No ha funcionado el acuerdo de pareja.
  • Peleas constantes que dificultan mucho la convivencia.
  • Problemas en tu entorno familiar o de amistades. Ya no eres el mismo/a. Estás más irritado/a ante cualquier situación. No puedes disimular lo que ocurre en tu casa.
  • Depresión. Tras la tristeza por no haber cumplido tu sueño de vivir en pareja, las personas con problemas de convivencia pueden desarrollar depresión.
  • Ansiedad o estrés. Te sientes desbordado, quieres a tu pareja pero no sabes cómo reconducir la situación.

Terapia de pareja

Una terapia de pareja adecuada puede hacer mucho por ayudar a resolver los conflictos actuales.

Nuestros terapeutas de pareja os ayudarán a resolver los conflictos en la convivencia de pareja. Mediante la terapia de pareja aprenderéis a negociar, llegar a acuerdos, comunicaros de forma efectiva y sobre todo a convivir.

Tratamiento de las disfunciones sexuales

  • Eyaculación precoz
  • Vaginismo
  • Disfunción eréctil
  • Traumas sexuales