Nuevas formas de violencia de género

Parece interesante, para finalizar este bloque dedicado a la violencia de género, hablar de las nuevas formas en que el machismo se viene manifestando, adaptándose a los nuevos discursos de igualdad y manteniéndose en los márgenes difusos de lo políticamente correcto. Es lo que Luis BONINO viene a llamar micromachismos1 para referirse a los comportamientos "invisibles" de violencia y dominación, que casi todos los varones realizan cotidianamente en el ámbito de las relaciones de pareja. Estas formas de dominio generan malestar en las mujeres que, muchas veces, no saben identificar a qué se debe. Las actitudes y comportamientos de su pareja son no sólo sutiles, sino a veces inconscientes, ya que se han aprendido a lo largo de la vida. La asunción de relaciones ‘microviolentas’ por parte de ambos miembros es consecuencia de un sistema social establecido bajo un prisma de desigualdad de género en cuanto al poder, los espacios y roles que, aparentemente, no es tal, de modo que no sólo este dominio-sumisión no es percibido sino que con frecuencia es considerado completamente invertido. A saber, los falsos mitos que aseguran que las mujeres tienen mucho poder porque en realidad son “las que llevan los pantalones en casa” o que “hacen con ellos (los hombres) lo que quieren”, cuando en realidad ni el espacio doméstico está envestido de poder (ni relevancia social), ni pueden abandonar los esfuerzos por ser valoradas en el terreno que les ha tocado (el hogar)2.

Si tratamos de traer aquí las reflexiones en cuanto a las desigualdades y discriminaciones por razón de discapacidad es posible llegar a concluir que estas formas sutiles de violencia van a darse de una forma específica sobre las mujeres con discapacidad, ya que responden a un rol estereotipado que se caracteriza por: ausencia o negación de espacios de desarrollo, ya sea privados (lo doméstico) o públicos (lo laboral, la participación social y comunitaria), bajo nivel de expectativas, reclusión en el ámbito del hogar, redes sociales empobrecidas… Como grupo oprimido, la violencia que se ejerce sobre ellas se resiste a ser nombrada y visibilizada, más bien al contrario, se perpetúa oculta, apercibida, invisible.

1. BONINO, Luis. Micromachismos. La violencia invisible en la pareja. 2004. http://www.luisbonino.com/PUBLI05.html
2. Para profundizar en este aspecto nos remitimos al documento de Luis BONINO aquí referenciado.